Cámaras de maduración
Paltas y quesos. Estadías largas dentro de una cámara pensada para controlar temperatura, no humedad. El producto sale con menos peso del que entró.
OTRAS INDUSTRIAS
PIJ no trabaja solo con fruta de exportación. Cámaras de maduración, cámaras de frío, bodegas de almacenaje, líneas de producción y pabellones tienen el mismo problema de fondo.
+320
Clientes en distintas industrias
7 a 10 °C
Baja la climatización evaporativa, en promedio
+6
Modelos de equipos diseñados y fabricados por PIJ
Cuando el aire está seco, le saca agua a lo que tenga cerca. Da lo mismo si es una palta en maduración, un queso en cámara, un fardo de algodón o un pabellón lleno de animales. Donde hay diferencia entre la humedad del aire y la del producto hay transferencia de agua, y esa agua se paga en peso, en calidad o en continuidad del proceso.
PIJ partió en la industria hortofrutícola, y el mismo fenómeno aparece en rubros que no tienen relación entre sí. Hoy son más de 320 clientes en distintas industrias.
Paltas y quesos comparten situación: pasan estadías largas dentro de una cámara, con el aire en movimiento, y salen con menos peso del que entraron. La cámara está diseñada para controlar temperatura, y cada vez que el equipo de frío trabaja, seca el aire.
En kiwis ocurre lo mismo en cámaras de frío, con estadías largas y mucha superficie expuesta. Humidificar el ambiente achica esa brecha entre el aire y el producto, y con eso baja la pérdida de agua durante el almacenaje.
El corcho se guarda antes de llegar a la botella, y el ambiente de la bodega influye en el estado en que llega. En algodón y en fósforos el punto crítico no es el producto guardado sino la línea. El material se comporta distinto cuando el aire está seco, así que la humedad del recinto pasa a ser una condición del proceso productivo, igual que la temperatura.
En estos casos el sistema se define por las condiciones del recinto y de la operación, no por especie.
Acá el objetivo cambia. En un pabellón ganadero o de aves el problema en verano es la temperatura del ambiente. La climatización evaporativa de alta presión la baja entre 7 y 10 grados Celsius en promedio, aprovechando la evaporación de microgotas de 10 micras. El mismo principio se usa en terrazas de restaurante, para hacer utilizable un espacio abierto en los días de calor.
No hay catálogo por rubro. El orden de trabajo es el mismo que en fruta. Primero se revisa el proceso completo con la Cadena de Humedad y se identifica dónde y cuánto se pierde. Recién ahí se define qué instalar. Según el caso será alta presión, para subir la humedad en espacios grandes, o ultrasonido, para niebla fina en espacios acotados y materiales sensibles.
Si tu rubro no aparece en esta lista, igual conviene preguntar. La señal es simple: si tu producto o tu proceso se comporta distinto cuando el aire está seco, hay algo que medir. Escríbenos y lo revisamos.
Paltas y quesos. Estadías largas dentro de una cámara pensada para controlar temperatura, no humedad. El producto sale con menos peso del que entró.
Kiwis. Estadías largas y mucha superficie expuesta al aire. Humidificar la cámara reduce la diferencia entre el aire y la fruta.
Corchos en bodega, algodón y fósforos en proceso. Acá la humedad del ambiente es parte de las condiciones de trabajo.
Ganadero, aves y restaurantes. El objetivo cambia: no es retener agua en un producto, es bajar la temperatura del ambiente.
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