Fruta de exportación
Cerezas, arándanos y uva de mesa. La pérdida parte en el campo, apenas se corta la fruta, y se paga después en firmeza, condición y kilos.
DÓNDE TRABAJAMOS
Humidificar una cámara de cereza no es lo mismo que humidificar una bodega de guarda o una góndola de supermercado. Cada rubro tiene su punto crítico y acá está el de cada uno.
Hasta 80%
Menos deshidratación en cerezas con humidificación
Hasta 50%
De la deshidratación de la uva ocurre antes de llegar a planta
Hasta 50%
Menos evaporación de vino en bodega humidificada
+320
Clientes en distintas industrias
El problema físico es el mismo en todas partes: el aire seco le saca agua al producto. Lo que cambia es dónde ocurre, cuánto cuesta y qué se puede hacer al respecto. Por eso un sistema no se copia de un rubro a otro.
En cerezas la humidificación disminuye la deshidratación hasta en un 80 por ciento. Sin control, la fruta pierde firmeza, se pardea el pedicelo y se van kilos que nunca llegan a destino.
En uva de mesa el punto crítico aparece temprano. Cerca del 50 por ciento de la deshidratación de los racimos ocurre entre el campo y la llegada a la planta de proceso.
En arándanos la baya pierde agua, se ablanda, se arruga y puede colapsar. La causa física es la misma que en cerezas y uva de mesa: el déficit de presión de vapor.
En viñas no se deshidrata fruta, se evapora vino. Un ambiente humidificado en bodega reduce hasta en un 50 por ciento esa evaporación.
En viveros e invernaderos el objetivo es otro: controlar el microclima, bajar el estrés hídrico de las plantas y mejorar la tasa y calidad de planta terminada.
En supermercados la fruta ya está a la vista del cliente y la venta se juega en la góndola. Ahí trabaja Bruma, un sistema de ultrasonido que envuelve el producto en una microgota invisible al tacto, sin mojar y sin escurrir.
Pabellones ganaderos y de aves, cámaras de maduración de quesos y paltas, cámaras de frío de kiwis, almacenaje de corchos, líneas de algodón, procesos de fósforos y terrazas de restaurante. Todos están en otras industrias.
Sea cual sea tu rubro, el orden de trabajo es el mismo. Primero medimos dónde pierde agua tu proceso con la Cadena de Humedad y después definimos qué instalar. Si tu caso no aparece en la lista, igual conviene preguntar.
Cerezas, arándanos y uva de mesa. La pérdida parte en el campo, apenas se corta la fruta, y se paga después en firmeza, condición y kilos.
En viñas el que se evapora es el vino. Un ambiente humidificado en bodega reduce hasta en un 50 por ciento esa evaporación.
En supermercados la fruta ya está frente al cliente. Ahí trabaja Bruma, con ultrasonido que no moja ni escurre en la góndola.
Viveros, pabellones ganaderos y de aves, cámaras de maduración, corchos y líneas de producción. Mismo principio físico, otro objetivo.
Industrias
Cuéntanos cómo es tu proceso y te decimos dónde estás perdiendo humedad.
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